La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuyo cese al fuego bilateral con el Gobierno colombiano termina mañana, aseguró hoy que evaluará esta primera experiencia para proyectar un nuevo alto en las acciones bélicas, reseña EFE.

“Reconocemos que este cese aportó en algo a aliviar la situación humanitaria de millones de compatriotas, sobre todo en aquellas regiones donde es más crítica la situación de guerra y de persecución política contra líderes y comunidades que se oponen al régimen dominante”, indicó la guerrilla en Twitter.

La insurgencia, que retomará mañana en Quito las conversaciones de paz con el Gobierno de Colombia, aseguró asimismo que ha escuchado los pedidos de diversos sectores para que los diálogos se desarrollen en medio del cese bilateral.

Para ello, explicó, “en la mesa evaluaremos esta primera experiencia para poder proyectar nuevos momentos de cese bilateral. Fieles al propósito de que los diálogos de paz deben aportar desde ya a mejorar la situación humanitaria del pueblo”.

El nuevo ciclo de conversaciones se dedicará, según el ELN, a “desarrollar la participación política de la sociedad por medio de un diálogo nacional que avance hacia un pacto de paz basado en los cambios básicos urgentes que exigen las mayorías”.

En el comunicado la guerrilla se refiere también al “derrumbe” del proceso de paz con las FARC y denuncia el incumplimiento por parte del Gobierno del acuerdo firmado en 2016 con ese grupo que ya dio su salto a la política.

Sin embargo, aclaró, “el ELN retoma las conversaciones en Quito consciente que el camino de la paz es tortuoso pero vale la pena recorrerlo”.

El Gobierno colombiano y el ELN adelantan diálogos en Ecuador desde febrero del año pasado, apoyados por Brasil, Cuba, Chile, Noruega y Venezuela como países garantes.

En Quito las partes acordaron un cese al fuego entre el 1 de octubre de 2017 y el 9 de enero de 2018.