¿Recordáis el Concorde? Fue el primer avión supersónico utilizado para el transporte de pasajeros y realizó su primera prueba en 1969, pero no fue hasta 1976 cuando entró en servicio. Voló durante 27 años, hasta que en 2003 salió de circulación por problemas de rentabilidad. Ahora, la startup americana Boom Supersonic pretende volver a poner de moda este tipo de vuelos y asegura que lo hará a precios mucho más económicos que los que manejaban las compañías con el uso del Concorde.

Ya hay una compañía interesada en este proyecto y, para ello, ha invertido unos 8 millones de euros en la compañía. Según Boom Supersonic, sus aviones serán mucho más rápidos que el Concorde, más silenciosos (hasta un 30% menos) y los precios de los billetes estarán al alcance de más gente (serán un 75% más baratos, como una clase business actual).

Por el momento, se está desarrollando un avión de 55 plazas que promete tardar la mita de tiempo que un vuelo comercial en hacer un trayecto de ida: por ejemplo, un Nueva York-Londres en tan solo 3 horas y 15 minutos. Se espera que puedan comenzar a operar a mediados de la próxima década a una velocidad un 10% mayor que el Concorde.

Japan Airlines espera comprar 20 aviones y formará parte activa del proceso de creación: aportará su conocimiento y experiencia para afinar el diseño de la aeronave y ayudará a definir la experiencia del pasajero durante el viaje.