Ready Player One es la película más reciente de ciencia ficción de Steven Spielberg. Con una gran cantidad de CGI y actores jóvenes, se basa en una tecnología de Realidad Virtual. Si todavía no la viste, ten cuidado con los spoilers que pueden surgir en el camino.

El videojuego de la película se llama Oasis y es la conjunción perfecta entre nuevas tecnologías y la nostalgia de los años 80 y 90. Es tan popular que la mayoría de las personas pasan su día en el juego, como un avatar que tiene la apariencia que nosotros elijamos. En el juego se buscan artefactos, se obtienen monedas y se hacen amigos. Pero es tan extrema la popularidad que algunas personas se endeudan en la vida real a causa de él.

Diferentes tecnologías

A simple vista, los lentes que usa Wade son bastante parecidos a la actual realidad virtual. Sin embargo, conectarse a Oasis requiere otras cosas, como algunos sensores en el resto del cuerpo, por ejemplo. Los equipos más simples son básicos, pero más adelante y con dinero Wade consigue un traje que ocupa todo su cuerpo. Eso le permite sentir otras cosas, incluso el dolor.

Los miembros de IOI, los villanos, tienen en cambio toda una gama profesional de equipamiento. Pero de acuerdo a Jake Rubin, CEO de HaptX, en una entrevista con Forbes, la tecnología de la película es bastante conservadora. Algunas de las cosas que vemos ya existen en la actualidad:

Las pantallas montadas en la cabeza, las cintas omnidireccionales, la resolución y la respuesta del ambiente VR, todos esos son posibles ahora. El mundo de esa película, desde un punto de vista tecnológico, no está ni siquiera a 30 años en el futuro. No estoy seguro ni que esté a 10 años en el futuro.

Pero…¿falta poco?

Según otros expertos, aunque la tecnología existe, el problema es crear una plataforma tan grande como Oasis que funcione sin problemas y donde la gente pueda interactuar. Desde su creación, la realidad virtual no ha tenido tanto éxito entre los jugadores y es justamente porque suele faltarle la conexión entre usuarios, el intercambio.

Esto es lo que algunas compañías ya están intentando. Sansar tiene un prototipo del garaje de Hache y Vive ya tiene su propia versión del Oasis. Están lejos de la ciencia ficción, pero igualmente más cerca de lo que imaginamos. Por otro lado, aún falta mejorar la captura de emociones y gestos, algo que es perfecto en Oasis, como notamos cuando Wade tiene que suprimir sus emociones.

Otros añaden que la visión de 2050 que tiene la película no cuadra con lo que parece ser una sociedad decadente. ¿Cómo es que personas que viven en la extrema pobreza acceden a los equipos? ¿Por qué los usan en las calles? ¿Cómo evolucionó la tecnología? Recordemos que en la película Oasis se creó solamente a pocos años de donde estamos ahora.