El nuevo modelo, que corresponde a la segunda generación de las gafas, ya se puede comprar; aunque los interesados deberán desembolsar  150 dólares, veinte más que la primera generación. Sin embargo, Snap —matriz del app efímero Snapchat— dice que hay una razón para este aumento de precio.

Las nuevas gafas son resistentes al agua y Snap asegura que se pueden usar para un chapuzón en la piscina y grabar un partido de voleibol entre amigos, o un contacto rápido con el agua; aunque no es recomendable sumergirlas a una clase de buceo, por ejemplo.

Los lentes, que ahora son más delgadas y tienen ligeros cambios en su diseño, mantienen las mismas acciones para grabar video o tomar foto: presionar una vez para grabar un video de diez segundos, presionar dos veces para grabar video de 30 segundos o presionar y sujetar el botón para una foto.

Snap hizo una alianza con la fabricante de lentes Lensabl para aquellos usuarios que necesiten cambiar las micas por unas prescritas en caso de necesitar aumento. El precio del modelo puede rozar los 300 dólares.

Las nuevas Spectacles se venían especulando desde hace varios meses y ahora confirmadas con un aumento de precio. Snap tendrá la difícil tarea de convencer a los consumidores de comprarlas.

Snapchat no solo ha perdido presencia y usuarios frente al éxito rotundo que ha sido Instagram Stories, la calca de Facebook. Las gafas de primera generación de Snap no se vendieron bien, terminaron acumulando polvo en el almacén y causando una pérdida de varios miles de dólares para la compañía de Evan Spiegel.

A pesar de los resultados mixtos con estas gafas, según rumores Snap prepara ya una tercera generación con más funciones, como la compatibilidad con la realidad aumentada.