La mortalidad, uno de los problemas de la existencia humana, podría haber encontrado al fin una solución…

Imagina ser capaz de transferir tu consciencia y recuerdos a un dispositivo capaz de almacenar tu ¿esencia? por siempre. Obviamente, la propuesta trae consigo varios dilemas filosóficos que arrastran interrogantes como ¿realmente seríamos inmortales? ¿viviríamos en dos lugares a la vez, alimentándonos de nuestros recuerdos?

Como si se tratara de una serie de ciencia ficción, Nectome, empresa de tecnología fundada por graduados del MIT y con el soporte de la famosa incubadora de Silicon Valley Y Combinator, ofrece la controversial opción de hacer un «ctrl-c + ctrl-v» de toda la información alojada en tu cerebro y subirla a una nube que servirá de soporte para tu existencia mental.

Para algunos, perturbador; para otros, revolucionario; no obstante, la startup presenta la preservación cerebral y transferencia mental como una «cura» para la muerte.

El proceso de conservación llamado criopreservación estabilizada con vitrificación (un embalsamiento de alta tecnología) mapea la conexión neuronal de cada cerebro y, de esta manera, los desarrolladores mantienen intacta la consciencia durante mucho tiempo. A partir de allí se adentran en los terrenos de la conectómica, rama de la neurociencia que alienta la posibilidad de crear cerebros artificiales replicando completamente toda la conectividad neuronal de un cerebro humano.

Con más de 915.000 dólares de inversión del National Institute of Mental Health de Estados Unidos y un acuerdo con el prestigioso y multipremiado profesor del MIT Media Lab Ed Boyden (también Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Biomedicina), el proyecto cuenta con cerca de 25 personas interesadas, sin embargo, existe un problema: es esencial que el cerebro esté vivo.

Por tal razón, se serviría de «conectar a personas con enfermedades terminales a una máquina de corazón y pulmón para bombear su mezcla de químicos embalsamadores en las arterias carótidas mientras aún están vivos (aunque bajo anestesia general)», lo cual representa una encrucijada ética muy difícil de resolver.

Neurocientíficos creen que es imposible reconstruir todos los recuerdos de alguien solamente conociendo las conexiones entre sus neuronas, mientras que filósofos aseguran que la existencia de un individuo va mucho más allá de la información alojada en su cerebro. De cualquier manera, esta tecnología extendería un abanico de posibilidades y desarrollo humano sin precedentes.

Pero tú, ¿qué piensas al respecto? ¿Crees que es posible? ¿Consideras que es correcto? ¿Te someterias ante algo similar?