Nelson J. Villavicencio.-Quienes afirman que Venezuela es un país dolarizado lo hacen desde la ingenuidad o el desconocimiento. Un leve diagnóstico de las dificultades permitiría encontrarnos con oportunidades/ventajas vinculadas a los precios de algunos bienes y servicios, en particular, los servicios de agua, luz, recolección de basura y gas, llegando estos -en el caso de algunas empresas aguas afuera- a significar 20% de las operaciones, cuando aquí a duras penas es 5%.

¿Que significa para el Estado venezolano ofrecer las tarifas de luz, recolección de basura y suministro de gas y agua más económicas del planeta para cualquier fin? ¿Por qué no hay unas escala de tarifas? ¿Qué significa para el Estado venezolano cobrar por igual estas tarifas sin importar su destino? ¿Por qué todos los habitantes de los estados del país deben pagar por igual el consumo de estos servicios cuando existen marcadas diferencias en su demanda? Creo que es el momento de realizar un diagnóstico a varios niveles para explorar un nueva forma de sincerar el pago de algunos servicios públicos en el país.

Una consecuencia de no hacer la revisión, es verlo reflejado en lo que padece Caracas en la actualidad con el tema del transporte público. En lo Público podemos decir que los temas tienen niveles de importancia para su tratamiento, pudiendo ser estos dificultades, problemas, crisis y catástrofes. El estado actual del transporte público pudiéramos colocarlo en la fase crisis, aunque por una parte de los ciudadanos es percibido como “colapsado”. El hecho es, que una evaluación de los servicios públicos mencionados arrojaría la necesidad de una revisión estructural, pudiendo estar su evaluación en uno, que va de dificultad a problema.

¿Por qué las empresas exportadoras no pudieran ajustar en sus estructuras de costos los pagos de determinados bienes y servicios ofrecidos por el Estado en moneda extranjera manteniendo unas tarifas competitivas en comparación los demás países de la región?

¿Por qué no se genera un impuesto especial en moneda extranjera a aquellas que disponen del tratamiento del agua para la elaboración de bebidas alcohólicas que se exportan? ¿Por qué los ciudadanos del corredor llanero del país pagan por la luz y el agua lo mismo que lo hacen los zulianos donde el consumo es marcadamente diferente? Disculpen, hay que cobrar.