La mandioca o yuca se consume en muchos lugares de Sudamérica. Con ella se pueden hacer diversos platillos como el puré, por ejemplo. Sin embargo, la forma más deliciosa para consumirla es frita como aperitivo.

Existe una forma de hacer que la mandioca sea crujiente sin utilizar aceite, es decir al horno. Aquí te contaremos cómo se hace para que salga igual que si la hubieras cocinado en aceite, ¡presta atención a estos consejos!

La mandioca debe ser cocida pero evitando que se haga puré. Si queda demasiado blanda, el resultado no será crujiente como lo esperabas. Tienes dos opciones. Puedes ponerla directamente en el horno después de hervirla o también dejarla un día en el refrigerador para que se seque un poco y que así quede mucho más crujiente.

Para cocinarla en el horno, antes de poner los trozos de mandioca en la asadera, úntala con aceite o margarina. Rocía la mandioca con aceite para que se dore de ambos lados. Lo ideal es que cuezas poca cantidad de bastones de mandioca, de esta forma lograrás que quede más seca y crocante. Cuando notes que ya está dorada por encima, dala vuelta. No esperes a que se dore porque podría estar quemándose por abajo.

Estos son los secretos para cocinar mandioca como todo un experto. Intenta seguir estos tips y verás que siempre tendrás este poderoso tubérculo crocante, delicioso y, ¡light!