El cerebro humano es un órgano complejo que los científicos aún no logran comprender por completo. Sin embargo, poco a poco van entendiendo cómo factores externos influyen en su funcionamiento o incluso en el desarrollo de habilidades.

¿Trabajas o estudias en un lugar oscuro? Una investigación científica descubrió que trabajar en un ambiente con poca luz afecta negativamente el cerebro humano tanto a corto como a largo plazo. Te contamos de qué se trata para que no te pase a ti.

El cuerpo humano funciona a través del llamado ritmo circadiano que, según el momento del día, va liberando hormonas y neurotransmisores para llevar a cabo diferentes tareas. La luz del sol es la encargada de decirle al cuerpo qué hora es.

Entonces, la presencia o ausencia de luz afecta al cerebro. En ese sentido, un estudio realizado por científicos norteamericanos reveló cómo la falta de luz brillante en los lugares donde trabajamos genera efectos negativos sobre una zona específica del cerebro.

Mediante experimentos con ratas, los investigadores de la Universidad Michigan State descubrieron que trabajar en ambientes mal iluminados provoca daños en el sector del cerebro encargado de tareas relacionadas con la memoria y la comunicación neuronal.

Los científicos expusieron a un grupo de ratas a un ambiente de luz tenue, similar a la del invierno, y a otro a luz brillante, como la de primavera y verano, durante el día por un lapso de cuatro semanas. Al terminar, realizaron pruebas en que los roedores debían utilizar sus capacidades de memoria y orientación espacial.

Las ratas expuestas a una luz tenue que imitaba espacios mal iluminados mostraron un rendimiento bastante inferior a las de sus pares que estuvieron en espacios con suficiente iluminación. Los investigadores encontraron que sufrieron daño en una zona clave del cerebro.

Los científicos concluyeron que los animales perdieron el 30 % de las capacidades de su hipocampo, una zona del cerebro fuertemente involucrada en procesos de aprendizaje y memoria. Asimismo, mostraron una disminución en el llamado factor neurotrófico y las espinas dendríticas, claves en las conexiones entre neuronas y la capacidad de estas de comunicarse entre sí y trabajar unidas.

El efecto sería similar en humanos que pasan el día en ambientes cerrados sin una adecuada iluminación, como puede ser una oficina oscura. A menor cantidad de luz, se forman menos conexiones neuronales. Así, disminuye el aprendizaje y la capacidad y desempeño de la memoria, explica Lily Yan, una de las encargadas de la investigación.