Elegir el nombre de un hijo no es tarea simple para nadie, ya que muchos no solo buscan en algo que les guste sino que también tenga un significado especial. Pero si tu bebé forma parte de la realeza esto es mucho más difícil.

Si bien cada familia real tiene sus propias costumbres, el nombre de los bebés, y sobre todo de aquellos que se encuentren próximos en la línea de sucesión al trono, deben tener un nombre tradicional que corresponda a algún antepasado de su familia a modo de rendir homenaje.

Tal es el caso de, por ejemplo, la princesa Charlotte, cuyo nombre completo es Charlotte Elizabeth Diana, como tributo a Charlotte de Mecklenburg-Strelitz, reina consorte de Inglaterra del siglo XVIII, la reina Isabel y la princesa Diana.

Los bebés que se encuentran más alejados a la línea de sucesión a la corona, pueden tener un nombre menos tradicional, más exótico y original, pero tratando de que mantenga vínculo con la realeza.

De esta manera, los padres son quienes toman la decisión, pero deben seguir la regla de elegir entre varios nombres que correspondan a personajes notables de la historia de su familia.

Pero además, el nombre debe ser lo suficientemente contemporáneo, según explica Christian Turner, director global de naming en Siegel+Gale, una firma de estrategias de marca a la revista Vogue: «Elegir un nombre con el que la gente se pueda identificar, ayuda a mostrar que ellos entienden y existen en el mundo que los rodea».