Para algunas mujeres, no siempre resulta sencillo mirarse al espejo. Por fortuna, la mente tiene mucho que ver en esto. Si logramos trascender las comparaciones con otras mujeres y aprendemos a dominar los pensamientos negativos que nos abruman, ya tenemos gran parte del camino allanado para que podamos caminar con confianza. Por eso, hoy compartimos contigo cuatro consejos que te ayudarán a potenciar el amor propio para que te sientas segura incluso en bikini.

1. Concéntrate en tu parte favorita del cuerpo

Ya sean tus pies, tus cuádriceps o tus hombros, concéntrate en ellos y observa su belleza. Recuerda que todos contamos con rasgos que nos agradan de nosotros mismos y rasgos que no. Cuando cambias tu perspectiva (de lo que no te gusta a lo que sí) automáticamente tu estado de ánimo se transforma, te sientes a gusto contigo misma y de mejor humor. Cada vez que tu mente te lleve de nuevo a pensar en aquello que no te gusta, vuelve a lo que amas de ti.

2. Encuentra prendas que resalten tus curvas naturales

Ya sea un pantalón deportivo o un bikini, nosotras sabemos muy bien qué prendas nos sientan mejor. Opta por aquellas que, en vez de esconderte, resalten lo mejor de tu físico.

3. Agradécele a tu cuerpo

Con frecuencia olvidamos todo lo que nuestro cuerpo hace por nosotras. No solo está diseñado para brindarnos salud, sino que nos permite trasladarnos y disfrutar de miles de placeres. Incluso, si así lo decidimos, nos permite la posibilidad de gestar, dar a luz y nutrir a nuestros hijos. ¡Piensa cuánto tienes para agradecerle!

4. Dirígete a ti misma con amor

No siempre nos sentimos con ganas de decirnos cumplidos. Pues bien: llegó la hora de corrernos de nuestra zona de confort. No te conviertas en tu propio enemigo. Intenta que el trato que te des a ti misma sea amable y cariñoso. Dirígete a ti misma como si le estuvieras hablando a una amiga muy querida. De esta forma, verás que sola transformas los comentarios ofensivos en pensamientos amorosos.