Noticias de VenezuelaEl debut en la ficción de Eleanor Coppola funciona más como publirreportaje turístico que como comedia romántica elitista
El debut en la ficción de la esposa de Francis Coppola es una película herméticamente cerrada en su propio elitismo, que acompaña a dos personas ricas mientras consumen manjares y vinos carísimos y se pasean por lugares hermosos de la campiña francesa. Ella es la esposa de un magnate de Hollywood; él, socio del marido, la quiere llevar a la cama. No se percibe conexión alguna entre ellos por mucho que hablen y hablen, en parte porque ambos son mortalmente aburridos. ‘París puede esperar’ es eficaz como publirreportaje turístico, pero como glorificación del lujo resulta obscena y como ‘road movie’ es un sopor.